¿LOS NIÑOS DE HOY, SON TAN DIFÍCILES? 

“Desde hace algunas décadas estamos presenciando la llegada de niños y niñas con características muy diferentes a los de las anteriores generaciones.

Son niños y niñas con capacidades superiores, con un tipo de inteligencia diferente (inteligencias múltiples) con una amplia percepción, con un ADN diferente, con un alto nivel de empatía y habilidades sociales y un psiquismo especial. Los pediatras se asombran de su nivel de alerta, de la rapidez de los cambios”.

Carlos Espinosa, Los niños del III Milenio

El alto potencial con el que vienen nos impone la necesidad de prepararnos tanto  padres, madres como  docentes y servirles las herramientas necesarias para que ese potencial salga a la luz.

La educación actual, está obsoleta, marcada por el hemisferio derecho, lógico, competitivo y lineal, es la causa de que tengan problemas a la hora de aprender, marcada por diagnósticos dados a la ligera, los/as tachan de hiperactivos/as, falta de atención, disléxicos/as, retraídos/as y no sé cuántas cosas más. No hay niños/as torpes, lo que hay son padres, madres y educadores inexpertos por falta de conocimiento.

Estos niños/as vienen con un gran desarrollo del hemisferio derecho que es el creativo, intuitivo y sensitivo y ni las escuelas ni los padres y madres están preparados/as para hacerles frente para educarlos/as y acompañarlos/as.

Tenemos la responsabilidad de formarnos de una manera más holística e integral, porque si no, estos niños/as sufrirán de incomprensión surgiéndoles patologías muy diversas, ya que sus necesidades están basadas en el amor y la multidiversidad.

Existen muchos recursos y vías en las que poder apoyarnos y ayudarles. Necesitan el trabajo creativo, contacto con la naturaleza, y ofrecerles el respeto que se merecen.

Es necesario, si queremos una nueva generación de jóvenes sanos, física, mental y espiritual, que nos pongamos las pilas porque el nuevo tiempo está ya aquí. Son los nuevos maestros/as, políticos/as, intelectuales, padres y madres que tendrán la obligación de llevar el nuevo mundo y será necesario apoyarlos/as para que ese objetivo se lleve a cabo.

Necesitamos espacios donde todo esto se pueda conformar, donde la educación no esté separada por compartimentos estancos, cada ser venimos con la capacidad de aprender, pero todos/as no somos iguales, cada uno/a tenemos nuestra forma particular de asimilar, unos somos visuales, otros kinestésicos, otros auditivos, la lista puede ser larga.

La neurociencia está aportándonos los conocimientos necesarios para que conozcamos el cerebro y sus múltiples capacidades. No podemos quedarnos impasibles ante este conocimiento, es necesario saber cuáles son los últimos avances y cómo sacar el mayor rendimiento a estos nuevos descubrimientos.

Cada persona nace con unos determinados patrones de aprendizaje, es necesario saber cuáles son y cómo podemos ponerlos en práctica en la vida diaria para que estos nuevos/as niños/as y adolescentes no se frustren y caigan en adicciones perjudiciales, sólo porque los que tenemos la responsabilidad de ayudarlos/as no sabemos cómo.

Eso no lo podemos permitir, es necesario tener centros especializados, colegios con una nueva pedagogía, padres conscientes, educadores comprometidos y sobre todo hacerles ver a los nuevos seres que no están solos/as, los antiguos paradigmas están cayendo construyamos un nuevo mundo.

NEUROGIMNASIA SISTÉMICA aprendemos mientras jugamos.

La educación holística contempla el proceso de educación desde una perspectiva integral que abarca la totalidad de lo que el individuo es: cuerpo, mente y emociones, en contraposición a una educación fragmentada que se basa en la acumulación de datos y en el desarrollo de la técnica. La experiencia nos demuestra que esto por sí solo no basta.

La comprensión solo viene mediante el propio conocimiento, lo cual lleva implícito el darse cuenta del proceso psicológico total, despertando el pleno potencial. Solo así se capacita a la persona para resolver satisfactoriamente las crecientes complejidades de la vida.

La verdadera educación es un proceso de transformación y desarrollo personal que convierte la tarea educativa en un proceso de acompañamiento en lugar de una labor directiva.

El problema de aprendizaje en los/as niños/as es una realidad diaria. Problemas de hiperactividad, desórdenes de atención, dislexias, dificultad en la comprensión, etc. son términos que están en la realidad cotidiana de las aulas y que hacen del «cole» una tortura para muchos/as en vez de un lugar de aprendizaje, expansión y crecimiento.

El aprendizaje verdadero no es solamente mental. A través del movimiento construimos un mapa interno a través del cual nos orientamos y aprendemos por nosotros/as  mismos/as. El movimiento relajado y el juego desarrollan una conciencia centralizada, basada en la alineación postural, el equilibrio y la atención.

El cerebro humano está diseñado para absorber nueva información a través de los sentidos. Por tanto las memorias que se basan en movimiento y se unen a sentidos específicos como la visión, el oído, el tacto, gozan de una mayor probabilidad de retención.

Para lograr una educación integral es importante incorporar las llamadas herramientas biointeligentes, como son por ejemplo la música-enseñanza, las armonizaciones, la biodanza los mandalas  y las técnicas de enraizamiento para la concentración y la estabilidad, así como todas las artes, como proceso y fin.

El juego, la risa y el trabajo en equipo incrementa la habilidad de aprender y de retener el conocimiento aprendido en un nivel profundo y global de nuestro cerebro. El aprendizaje solo sucede cuando una persona está relajada y puede acceder a su sistema sensitivo para ver y escuchar. El aprendizaje es mucho más accesible,  cuando no se está estresado/a o asustado/a. No hay niños/as vagos/as, retraídos/as, agresivos/as o enfadados/as. Sólo hay niños/as a los/as que se les niega la capacidad de aprender de una forma instintiva para ellos/as.

La vivencia diaria nos muestra que la educación tal y como la conocemos no da los resultados que esperábamos, nuestros niños/as y adolescentes viven una realidad de inseguridad y pesares. Está en nuestras manos  averiguar qué recursos necesitan, respetando su manera de hacer, de memorizar, de comprender, de amar.

Los especialistas han comprobado científicamente:

Que el alumno/a ENTIENDE cuando está sentado/a en el aula, y APRENDE cuando el cuerpo forma parte del aprendizaje.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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